Meet the founder


Meet the founder

Holaaa! Soy Griselda Martinez y soy de Mexico.


Cuando tenia 14 años fue mi primer intento de suicidio, tome todas las pastillas que encontré con el fin de acabar mi vida.

Nadie sabía de cómo me sentía, nunca dije nada, y seguía actuando como si nada estuviera pasando. Me cortaba por ansiedad y no le encontraba un sentido a mi vida. 


Creí que yo podía controlar los demonios en mi cabeza, a veces ganaba y a veces, ellos. Hasta que me di cuenta que el último año, ellos estaban ganando todas las batallas.

Teniendo todo, amigos, familia, deportes, etc. Tenía “todo” pero el hoyo no se iba. 


Ahí supe que yo ya no podía hacerlo sola, mis batallas cada vez empeoraba y cada vez era más el pensamiento de acabar con mi vida.


Me armé de valor y les dije a mis papás todo; como me sentía, lo que había hecho, que las cicatrices en mis piernas no eran de rasguños, sino de autolesiones. 

Lo había ocultado tan bien que no lo pudieron creer, se pusieron tan tristes y a la vez enojados de no haberlo notado antes. 


Pero la peor parte ya había pasado, decirlo! Aceptar que ya no podía luchar sola y necesitaba apoyo.

Me diagnosticaron depresión crónica y ansiedad. Mi cama se convirtió en mi relación más tóxica y cuando me di cuenta, estaba atrapado en un agujero, en el que ni siquiera sabía que estaba.

5 meses de antidepresivos y ansioliticos, y cada vez estaba peor. 


Me di cuenta que si yo no hacía nada por mi, ahí me quedaría. 

Empecé a ir a terapia, a moverme todos los días, buscar ejercicios de relajación, empecé a estudiar la mente, que podía hacer para sentirme mejor y salir de los hoyos en los que estaba. Poco a poco fui mejorando, despertarme ya no era una tortura, sino, una oportunidad para empezar y ser feliz.


Me di cuenta de que hay un millón de personas sintiendo de la misma manera.

Encontré mi propósito. 

En este viaje, cree Healing Scars. Escribí artículos porque sabía cómo se sentía la depresión y quería que otros supieran que las cosas mejoran. Quise crear esta comunidad para que los que están pasando por un momento difícil, sepan que no son los únicos y siempre hay una manera de pedir ayuda. 


Mirando hacia atrás, estoy agradecida por esta experiencia. Aprendí a conocerme, algo que debí de haber hecho mucho tiempo antes, descubrí lo que quiero, mi propósito y mis metas. 


El proceso de recuperación y encontrarse, definitivamente no es lineal, pero esa la belleza del proceso, aprender de los altibajos.

 

He aprendido a ver estos últimos años como un hermoso viaje, aunque definitivamente no uno que esperaba. Soy mejor cada día, Me siento más "yo" que nunca.

Esta es la historia que recibí, y la recibí por un motivo.


No estás solo, aquí estoy yo y muchas personas más que quieren verte mañana, quieren verte feliz, sanada y quieren verte haciendo lo que más te gusta. 


Doy gracias que ninguno de mis intentos de suicidio funcionó, no puedo creer que hoy estoy aquí, más fuerte que nunca, alegre y afrontando la vida todos los días. 

Ya no tengo miedo de vivir, sino, de no hacerlo y de todo lo que me perdería. 


Si yo pude hacerlo, estoy más que segura que tú también puedes. 

Necesitar ayuda no te hace débil, te hace valiente. Querer estar bien es de valientes y no todos pueden hacerlo.